May 26 2017

La Tendedera de Franco

Franco

Franco es una de esas personas que la natura pone en la tierra para fustigar a la rutina y para alegrar a los demás. Un día llegó a la cola de la carnicería montado en su bicicleta con un bafle bien amarrado a la parrilla de la misma. Preguntó quién era la última persona de la cola, y luego, para asombro de todos los que habían allí, que eran alrededor de unas veinte y pico de personas; puso un background en el bafle y comenzó a tocar la armónica. Aquello se convirtió en una fiesta que hasta una pareja se puso a bailar. Los vehículos comenzaron a pasar despacio para mirar que sucedía en aquel tumulto. Franco ofreció un recital donde le arrancó a todos una sonrisa, y así, sin dejar de tocar puso su tarjeta de abastecimiento y compró su cuota, se volvió a montar en su bicicleta y se alejó tocando. Todos después comentaban “Hoy vino a la carnicería el picadillo contento”

Velomóvil creado por Franco. En la imagen está él con su hija

 

Cuando en Cuba aún no se conocían los llamados “bicitaxis” Franco ya había inventado algo parecido y se paseaba por las calles de Jagüey, dejando boquiabiertos a sus coterráneos.

Mono ciclo creado por Franco

 

En otra ocasión comenzó a salir a la calle montado en un ciclo, de una sola rueda, como aquellos que existen en los circos.

Es un gran artista de la plástica que ha sido multipremiado muchísimas veces. Ha hecho teatro donde se ha desenvuelto como actor, y posee una vis cómica especial. Ha hecho varios monumentos junto a Emilio Mora en la ciudad de Matanzas y en otros lugares de Cuba, incluyendo el monumento a Martín Marrero que está situado en el parque de Jagüey. Recuerdo una obra gigante que hizo junto a un artista nacional, que por cierto lo vi haciéndola en varias ocasiones y el día de la presentación de la misma en la Habana, ni tan siquiera lo mencionaron. La gloria se la llevó el artista nacional.

Pero, este gran hombre que las musas lo persiguen, no puede estar tranquilo. Muchos meses atrás comenzó a hacer una peña mensual donde la mayoría de los habitantes de Jagüey pasaban por allí. Él se dio a la tarea de dibujar retratos de diversas personas del pueblo, y los colocaba en una tendedera, con la intención de darle la vuelta al parque. La Tendedera de Franco, como se le llamó a este espacio cultural, fue un escenario por donde diferentes artistas, tanto profesionales como aficionados, cantaron, hicieron teatro, controversias, cuentos, entre otros, mientras los espectadores se gozaban y sobre todo, se buscaban entre los cientos y tantos retratos en blanco y negro.

Pues tal parece que todo aquello que se brinda de corazón y sin obtener ningún dividendo, invirtiendo el artista sus propios recursos; no tiene para algunos ningún valor. La falta de apoyo y de desinterés por parte de las autoridades culturales y demás, fue exactamente lo que llevó a la desaparición del gran esperado espacio cultural La Tendedera de Franco.

Diferentes fotos de la peña: La Tendedera de Franco.

 

Deja un comentario

Your email address will not be published.